Torre de Saint Gobain

Introducción

La Torre Saint-Gobain (también conocida como Torre M2) es un rascacielos parisino de 178 metros de altura y 44 pisos.
La preparación del terreno comenzó en 2016 y no fue hasta este año que ha llegado al tope de altura. Originalmente iba a medir 265 metros pero por diversos motivos se abandonó esa idea para realizar algo más modesto.

Aún en fase de construcción

Pongámonos en situación

25 de marzo de 2018. Nos situamos en París, más concretamente en el centro financiero, La Defense.
Después de un duro día de lluvia y de exploración junto al team parisino fuimos a cenar a la Defense. Estábamos completamente exhaustos pues llevábamos encima el cansancio de toda una semana de exploración de túneles, metro, catacumbas, alguna que otra grúa y diversos rooftops.
Recuerdo que estábamos sentados en una mesa cuadrada cenando (FeelTheClick, Nath, David Martelot, Imix y yo) y que derepente Nath propusiera escalar la grúa de la Torre Saint-Gobain.
Nos emocionó mucho la idea, pero no esperábamos hacerla ese día y menos con lluvia (además que hacía un frío brutal).
La idea del viaje era pasarlo bien e improvisar sobre la marcha, pero las ganas superaban cualquier obstáculo

En el momento de ejecutar la misión el edificio tenía 30 plantas (125 metros aproximadamente), no había sido finalizado.

Comienza la misión

Infiltración

A eso de las 23.30 de la noche procedemos. Damos un par de vueltas de reconocimiento por el sitio, situamos guardias, posibles puntos de escape, posibles salidas, nos fijamos si hay un sistema CCTV extra o incluso perros.
Todo correcto. Había poca gente en la calle y era tarde. Aprovechamos esa oportunidad y accedimos al recinto. Fue bastante fácil, pues apenas tuvimos que saltar una valla y apresurarnos hasta entrar al esqueleto del edificio.
Si en algo podíamos fallar mejor que fuese ahora y no una vez metidos en la obra, pues nos complicaría demasiado la huída.
Feeltheclick estaba algo nervioso pues nunca había escalado una grúa vertical. Lo gracioso es que ninguno de nosotros cinco lo había hecho jamás.
Estar dentro del esqueleto del edificio fue algo complicado mentalmente, pues nunca habíamos hecho una misión de ese calibre. Estábamos constantemente fijándonos en evitar sensores y cámaras pero, esto no es un película, es la vida real. Dentro del edificio no había absolutamente nada de seguridad. Fue algo que me llamó mucho la atención.

Conexión con la grúa

Después de escaleras y escaleras y escaleras, llegamos a un piso que daba conexión mediante pasarela a la grúa. No me acuerdo en qué piso estaba exactamente, pero bastante alto.
Era hora de encender las GoPro, de preparar las cámaras y de ponernos serios. No me podía aguantar las ganas de subir, les choqué el puño a mis amigos y comencé a subir. Recuerdo que cuando estaba fichando la construcción antes de infiltrarnos a la obra, pensé que la grúa parecía pequeña. Pues me equivocaba. Me dio esa impresión, porque la grúa era tan ancha que no se apreciaba del todo hasta que estabas en ella. Escalar el tronco de la grúa se hizo muy ameno.


Quedaba la ultima escalerilla para acceder al soporte giratorio y poder descansar un poco los brazos. Este último tramo de la torre fue increíble. Asomarse poco a poco mientras escalar y darte cuenta que estás arriba es una sensación increíble.
Las luces de señalización parpadeando constantemente, la cabina, ver el inicio de la pluma y la contrapluma… No podía parar de sonreir. Estaba cumpliendo un sueño.
Una vez en la plataforma, veía a mis compañeros subir y flipar con esa misma sensación, quedarse asombrados con las vistas de todos los rascacielos de esa zona.
David Martelot lo primero que hizo fue bailar de la alegría, este chico es uno de los más alegres que he conocido jamás. Transmite muy muy buen royo, al igual que el resto de mis compañeros. Siento que esas sensaciones nos unieron muchísimo.

Hasta arriba

Corrieron diez minutos desde que pisamos la plataforma. Nath subiría con Imix y David me acompañaría hasta arriba. Recuerdo estar muy asustado al principio. Me dio por pensar que me podría caer. Estaba muy rayado. Tanto que les dije a mis compañeros que no sé si iba a ser capaz de subir hasta el punto más alto de la pluma, junto al carro.
Probé la sujeción, dí un par de pasos hacia arriba y vi que no daba nada de miedo.

Tras escalar un poco vi que me daba más miedo caminar por la pluma de una grúa horizontal.

Tras esos dos primeros pasos no me detuve y seguí, estaba muy muy emocionado y ese miedo que me acorraló al principio desapareció. David se dio cuenta de que empecé a subir por lo que fue conmigo como habíamos hablado. Esto era cosa de ir en dúos.

Escalando

Nos tomó apenas dos minutos escalar hasta arriba. Era brutal la altura que daba la grúa respecto al edificio. Comparándola con el rascacielos que teníamos enfrente me atrevería a decir que andábamos entre los 150 y 160 metros de altura. Espectacular.
Estar sentados en los más alto y como no, David bailando y poniendo música. Era un plan perfecto, sólo había felicidad.


Mirar hacia abajo, tener los pies colgando, notar el viento cortante en las manos heladas, el tener una vista privilegiada de París fueron solo unas de las tantas buenas sensaciones que nos recorrieron a todos.
El descenso de la pluma dio algo de cosa, pero fue bastante tranquilo. Después de David y yo, subieron Nath e Imix, mientras que nosotros nos unimos a Feeltheclick en la exploración y escalada de la contrapluma. He de admitir que no tuve mucha confianza cuando me senté en el contrapeso, pero es normal, no deja de ser una grúa lo que estábamos explorando. En total estuvimos como unos 40 minutos arriba de la plataformas y plumas. Todo lo que queda ahora era salir y descansar.

Fin de la misión

Al igual que la entrada, no tuvimos problemas al salir. La misión se había completado en cosa de más de una hora. Fuimos a la parada de bus más cercana y cogimos el primer búho que nos dejaba en el Distrito XIII. La noche ya había acabado para nosotros, tocaba descansar porque el día siguiente era de exploración.
Gracias a esta escalada aprendí nuevas sensaciones, a controlar el vértigo un poquito más y a hacerme obras. Pero lo que más agradezco es la compañía que tuve. Estos chavales son gente muy muy buena y feliz por lo que con ellos la experiencia sólo podía mejorar.


SOBRE MI: Me presento, soy @symmetricalvandal. Explorador urbano y estudiante de 20 años en Madrid. Llevo desde hace 4 años realizando exploraciones para documentar los sitios mas recónditos de mi entorno.
Si quieres saber mas sobre mi trabajo echale un ojo a mi Instagram aquí

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