Complejo Canalejas

Hablar del edificio Canalejas es un poco complejo. Ubicado en pleno centro de Madrid siempre lo miraba de reojo con curiosidad por saber que albergaba en su interior. Viendo un poco el proyecto, la construcción de unas galerías comerciales, de un hotel y de los pisos más caros de toda España será realidad dentro de poco.
Por si no lo habéis visto lo primero de todo es el vídeo

La entrada

La infiltración la verdad que fue una auténtica pasada porque delante de todo el mundo nos tuvimos que arrastrar por delante de la caseta de seguridad rezando que ninguno de los transeúntes diera la voz de alarma, o el propio vigilante le diera por mirar al frente (en serio te recomiendo verlo en el vídeo)
Una vez bajadas las escaleras observamos como un enorme mausoleo en obras. La verdad que fueron un poco chapuzas por todo lo que hicieron, que si reventar una tubería de gas, destrozar un túnel de metro… Creo que alguien se ahorro un poco de dinero en estudiar un poco mejor el proyecto.
Después de caminar un poco, extremando precauciones de no ser vistos, encontramos una gran joya de Madrid (al menos para mi)
Los restos de un antiguo tramo de alcantarillado se mantenían a duras penas en pie delante de nosotros.


No se exactamente que es lo que querían hacer con eso, pero destrozar tal obra de arte de tantos años me parecía una burrada. Es historia de Madrid.
Si te fijabas en cualquier parte del subterráneo que estábamos se podía aprecia las distintas capas de Madrid. Capas de historia que parece ser que no le dieron la mínima importancia y que seguramente cementaran para hacer un bonito parking sin documentarlo antes.

La verdad que todo aquello era un autentico laberinto. Un montón de accesos, rampas, escaleras, andamios, conexiones… Y nuestro objetivo era la de poder entrar dentro del hotel. Para eso teníamos que buscar la puerta que comunicaba con el recinto. Puerta que no encontramos, por lo que decidimos salir a la calle y entrar de otra forma al hotel

La entrada al hotel

Una vez dando un rodeo, encontramos una sencilla forma de entrar al hotel. Por dentro no había nadie y las obras estaban a la mitad.
Estuvimos explorándolo para ver como era de abajo a arriba, hasta que en la azotea pudimos subir a la grúa para observar las vistas.
La exploración tocó a su fin y se acabó sin complicaciones

Meses después


Después de meses, leyendo una noticia veo una foto de unas hermosas cajas fuertes (pues el edificio anteriormente era del banco Banesto) ¿Cómo pude ser que no viéramos esas cajas fuertes… Evidentemente estaban vacías, pero tenia unas ganas tremendas de poder fotografiarlas, así que que junto a mi colega después de 7 meses decidimos volver para explorarlo entero y también ver el despacho que tenía Mario Conde (un autentico mafiosillo de la banca)

Entrar iba a ser mas complicado porque las obras estaban casi a su fin. Las entradas que había tiempo atrás ya estaban cerradas, y se nos complicó un poco, pero después de realizar una inspección rápida pudimos volver a entrar sin problemas.
Esta vez conseguimos encontrar desde el parking el acceso al hotel, y vimos que ya le quedaba muy poco a todo para ser estrenado.

Por dentro varios trabajadores nos complicaron un poco la exploración, hasta que descubrimos que estában justo al lado de las cajas fuertes; por lo que nos resultaría imposible visitarlas.
Nos quedaba el despacho de Mario Conde y la verdad que fue un poco odisea. Todas las puertas estaban cerradas por lo que tuve que salir por la terraza para verlas por el exterior. Allí unos transeúntes me empezaron a mirar muy fijamente.
Yo me quede muy quieto, intentando disimular, pero no había forma de que dejaran de mirarme. La verdad que parecía bastante sospechoso, pues no pintaba ningún tío de negro en una terraza intentando entrar a un despacho.
Así que decidí dar marcha atrás rápidamente y más cuando vi que sacó un teléfono móvil del bolsillo para llamar.
No tenia ni idea a quién llamaría, quizás a algún amigo para contarle lo que veía, o quizás a la policía…. quien sabe. Ante la duda me fui corriendo, a avisar a mis compañeros y en unos minutos ya estábamos fuera

Una pena no poder ver las cajas fuertes y una fuerte decepción de que el despacho de Mario Conde tampoco era gran cosa. Pero me lo pase bien con tanta infiltración la verdad.

A continuación os dejo con un poco de información al respecto

Un poquito de historia

El Proyecto Canalejas es un macro-complejo de hiper-lujo que se desarrolla en siete edificios históricos que en su día albergaron la sede del Santander y que conforman una manzana del centro de Madrid, justo al lado de la Puerta del Sol. Hotel, viviendas (ático de 10 millones, piso más caro de España) y hasta un centro comercial exclusivamente de altas marcas, pretendiendo ser el km-0 del lujo. 600 millones de inversión.

Grupo Villar Mir compra el proyecto Canalejas. Despues vende 50% al empresario israelí Mark Scheinberg (fundador de la firma de póker online ‘Poker Stars) y después pasa a su empresa OHL (que desde 2018 ya no controla pero participa) el otro 50%.

Juan Miguel Villar Mir, conocido como el marqués de la corrupción, posee una de las fortunas más grandes de España con miles de millones. Ex-ministro de Hacienda en la dictadura franquista, su relación con el poder siempre ha beneficiado sus negocios. Destacado en el mundo de la construcción, compró Obrascón por una peseta en 1987 y tras unirla a Huarte (empresa que utilizaba esclavos republicanos para obras como el Valle de los Caídos) formo uno de los imperios de la construcción españoles: OHL.

Esta empresa tiene numerosas causas judiciales y acusaciones por corrupción con sus contratos de obras públicas, hasta en México o el ave a la Meca. Aquí se relaciona, por ejemplo, con los casos Púnica, Lezo o Bárcenas.

En 2011 el rey emérito crea un título para nombrarle marqués por su “servicio a España y a la Corona”. Su yerno es el famoso “compi-yogui” de la reina Letizia, cercano a Púnica y que supuestamente habría encargado al también famoso ex-comisario Villarejo apuñalar para acallar a una doctora que lo denunciaba (caso Elisa Pinto).

El complejo Canalejas ha estado rodeado de polémica desde sus inicios. Las obras ejecutadas por OHL han creado grietas en esculturas de la Academia de Bellas Artes por vibraciones de las obras, han desplazado la pared de un túnel del Metro que ha obligado al cierre de la Línea 2 127 días, perforaron una tubería de gas causando un escape y desalojo de la zona centro y hasta han eliminado una de las salidas de la estación de metro de Sevilla. Han pagado las obras a Metro de Madrid para que la nueva salida de la estación esté cerca de la entrada de su complejo.

La Comunidad de Madrid cambió la ley de Patrimonio Histórico para que dos de estos edificios perdieran la protección de la que gozaban al tratarse bienes de interés cultural (la máxima protección regional). Por su parte, el Ayuntamiento modificó el Plan General de Ordenación Urbana para facilitar el proyecto y eliminó un plan de protección de la manzana. Todo esto supuso una barra libre para el vaciado del interior de los inmuebles, que contienen elementos arquitectónicos de patrimonio, y la construcción de nuevas plantas en alturas, denunciadas por la Asociación Madrid, Cultura y Patrimonio sin éxito. El Grupo Villar Mir y su constructora OHL son de los grandes “donantes” al Partido Popular según los papeles de Bárcenas, quienes gobernaban Comunidad y Ayuntamiento durante los cambios.

Hasta la propia excaldesa Ana Botella que había cambiado leyes para el complejo paralizó las obras antes de salir del Ayuntamiento en 2015 al considerar que los promotores se había excedido en la demolición de elementos protegidos. La Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid llegó a solicitar dos años de prisión para el arquitecto principal de proyecto, Carlos Lamela, por un delito contra el patrimonio, pero acabó absuelto.

Aparecen muchos reportajes sobre el complejo pero sin contar sus problemas y llenos de piropos, por lo que parece que son reportajes pagados. Aquí os contamos y enseñamos la verdad. Irregularidades y problemas para construir un complejo de lujo solo accesible a un pequeño porcentaje de la población.