Estadio Vicente Calderón

Breve Historia

El estadio Vicente Calderón es todo un referente de la historia del fútbol en España.
Fue inaugurado el 2 de octubre de 1966 tras el paso del Estadio Metropolitano al Estadio Manzanares (así nombrado en un principio). Con una capacidad para 62.000 espectadores, fue el primer estadio en contar con asientos en todo su aforo.
El 14 de julio de 1971 se cambió el nombre por «Estadio Vicente Calderón» en honor al presidente del club, Vicente Calderón.
Tras empezar una primera remodelación que fue terminada el 23 de mayo de 1972, en presencia del por aquel entonces Jefe del Estado Francisco Franco y el Príncipe de España Juan Carlos.

El 4 de junio de 1980 se comenzó la segunda remodelacion con miras a la Copa Mundial de Fútbol de 1982
El 3 de julio de 2007 se firmó el traslado de la sede al actual Wanda Metropolitano por unas recalificaciones de los terrenos. El club inauguró el nuevo estadio el 16 de septiembre de 2017 , con una capacidad de 70.000 espectadores.
Las obras de demolición del Vicente Calderón terminaran en septiembre de 2019.

El estadio antes de demolerse

Preparando la misión

Todo comenzó en mi cabeza al ver la noticia del derribo del Estadio Vicente Calderón. Parecía bastante claro que de un momento a otro comenzarían las obras para derribarlo, y ésta sería una oportunidad única para poder visitarlo por dentro.
Seguramente, que aunque no hubieran comenzado las obras, hubiera sido factible meterse dentro del estadio, pero tampoco queríamos hacer una misión de película para algo que tampoco es que fuera tan espectacular (en el sentido fotográfico). El mero hecho de querer entrar dentro es para satisfacer el deseo de verlo por una última vez y poder documentar un poco su estado.
Ha todo esto he de decir que no tengo ninguna preferencia por ningún equipo de fútbol, que que es una deporte que no me llama la atención.

Para poder entrar dentro hace falta un reconocimiento del perímetro, ver entradas, salidas, el entorno, el estado, la seguridad, la viabilidad, los riesgos… Son elementos que tenemos que tener en mente en cada exploración.

Una luz y una lejana figura nos muestra la cabina de control de seguridad.


Tras un primer día de reconocimiento saqué varias conclusiones sobre los accesos, en las que conté con 3 opciones, que como es lógico, tenían un alto grado de peligrosidad.


El primero
era entre las barras de la estructura que tenía el estadio en algunos puntos.
Inconveniente: Se necesitaba de algún tipo de cuerda para poder escalar y estaba en zonas muy vistosas de la carretera.

La altura y la ubicación parecen un obstáculo

Segunda opción, por uno de los laterales con una escalera de gran longitud. Inconveniente: Ir a las 4 de la mañana con una escalera grande no es muy corriente, además, debido a que hay que pasar por una parte no peatonal dificultaría su acceso

Altura, coches, arbustos… poco factible

Tercero y mas factible, escalar por una de las tuberías laterales. Inconveniente: no sabemos el estado de la tubería y podría darse el caso de desprendimiento con resultado fatal.

Ahora bien, tras estudiar en campo la entrada toca reflexionar y hacerse una de las preguntas mas importantes a la hora de ejecutar una misión. ¿Merece la pena el riesgo por el resultado?, es decir, es lógico que cada exploración tenga sus riesgos, pero, ¿el ratio riesgo-recompensa es asumible?
En este sentido no lo vi factible, por lo que preferí esperar

Estadio en proceso de demolición

Pasó el tiempo, y tras unos meses las obras de demolición comenzaron a acelerarse, por lo que tuvieron que derribar todo un muro para que pudiera pasar la maquinara. Esa era nuestra oportunidad.

Fotografiar un recinto de estas características a oscuras no resultaba nada atractivo, pues no había ningún tipo de luz en el interior. Ademas debido a las obras sería peligroso caminar a oscuras por una zona que están tirando.

La infiltración

La misión consistiría en entrar de noche, esperar al amanecer, realizar las fotografías e irnos. Por eso tuvimos que quedar a las 4 de la mañana para poder entrar y pillar el amanecer sobre las 6.30 – 7.00.
Al principio pensé que iba a ser más difícil porque la zona por donde teníamos que entrar estaba pegado a la carretera y no dejaban de pasar coches (riesgo de alerta). Además ese tipo de vallas hacen mucho ruido si no las sabes escalar bien y puesto que de noche los ruidos son mas audibles habia que extremecer precauciones.

A parte de poder cortar pueden hacer mucho ruido

También he de mencionar que la caseta de seguridad estaba justamente al lado, por lo que teníamos que entrar, por lo que debíamos saber en todo momento dónde íbamos para impedir ser descubiertos.
Siendo sigilosos y tras unos pasos conseguimos acceder al interior del recinto sin mayor complicación.
Una vez dentro, nos dio tiempo a sacar el trípode y realizar algunas largas exposiciones para hacer tiempo mientras amanecía.

El interior del estadio de noche

Tras esperar un buen tiempo ya comenzaba a clarearse el cielo y tras una pequeña investigación por dentro de la estructura, conseguimos acceder a la parte mas elevada del estadio. Perfecta para ver al sol salir.

Vista superior del campo

Se hace de día

Después de que amaneciera completamente, ya solo nos tocaba recorrer las partes mas bajas, que antes debido a la ausencia de luz eran inexplorables, pero con las prisas de que tampoco podíamos estar mucho tiempo pues los trabajadores estarían al llegar.

Escalando a la cima del Calderón

Por dentro del estadio la verdad que tampoco quedaba mucho. Solo quedaba una parte en buen estado pues el resto ya había sido tirado y solo quedaban los cimientos.

Puesto de comidas y bebidas

Pero fue interesante poder pasear por la zona de los palcos privados, las zonas de recreo, las oficinas, las zonas VIP y todo tipo de accesos poco visto.


Al finalizar esa pequeña exploración decidimos salir y la cosa se complicó. Justo por donde entramos estaba la caseta de vigilancia, y como ya era de día era normal que el vigilante estuviera fuera en vez de dentro.

Eso sin contar de que por el día había dos en vez de uno. Teníamos que pensar otra forma de salir en el menos tiempo posible porque ya era crítico de que nos pudiera pillar.

Recordé justo en ese momento la primera opción que tenía para entrar, la de los barrotes. Así que fuimos más o menos deprisa, los localizamos y tras ver que cabíamos sin ningún problema; y la altura de salto era factible, procedimos a la evacuación del sitio.
Misión completa

Si quieres ver todas las fotos con una resolución completa visita el albúm Estadio Vicente Calderón de flickr

Si quieres algun reportaje más de por el estilo te recomiendo la Central Nuclear de Lemoiz

5 opiniones en “Estadio Vicente Calderón”

  1. Quiero daros las gracias, como seguidor del Atleti.
    Habéis documentado un hecho histórico que los supuestos dirigentes del club querían evitar.
    Buen trabajo y de mucha calidad

  2. Hola, gran trabajo el tuyo, tus exploraciones son impresionantes y seguro que una inspiración para los más aventureros. Dos dudas: en qué sitio dirías que has pasado más miedo o tensión? Y la segunda simple curiosidad, qué móvil usas?

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